Debo levantar este día sobre una base de pensamientos agradables. No debo
preocuparme nunca por ninguna imperfección que yo tema que pueda
impedir mi progreso. Debo recordar, tan seguido como sea necesario, que
soy hijo de Dios y que tengo el poder de alcanzar cualquier sueño si elevo
mis pensamientos. Es posible volar cuando decido que puede hacerlo. No
debo volver a considerarme derrotado. Debo dejar que lo que mi corazón
ambiciona sea el proyecto de mi propia vida. Debo sonreír.

No hay comentarios:
Publicar un comentario