Hoy, y todos lo días, debo dar más de lo que me pagan por hacer. La victoria
del éxito la habré ganado a la mitad cuando aprenda el secreto de dar más de
lo que se espera de mí en todo lo que yo hago. Debo hacerme tan valioso en
mi trabajo que más adelante me vuelva indispensable. Debo ejercer mi
derecho de recorrer ese kilómetro adicional y disfrutar de todos los beneficios
que recibiré. Bien me los merezco
