Yo lograré mi gran sueño, un día a la vez, así que debo fijar metas para cada
día y cumplirlas, pero no deben ser proyectos largos y difíciles, sino tareas
que me llevarán paso a paso, hacia mi arco iris. Debo anotarlas si así me
parece, pero debo limitar mi lista de manera que no tenga que arrastrar las
cuestiones inconclusas de hoy hacia el mañana. Debo recordar que no podré
construir mi pirámide en veinticuatro horas. Debo ser paciente. Nunca debo
dejar que mi día esté tan lleno de actividades que descuide mi meta más
importante (hacer lo mejor que pueda, disfrutar este día y mantenerme
satisfecho con lo que he logrado).
