El que sufre no quiere nunca sufrir solo, por eso existen de esa clase de personas que ni viven ni dejan vivir. Pero podemos hacer de este mundo un lugar mejor si desearamos compartir nuestra alegria y felicidad con los que nos rodean. Dar para recibir es el principio universal. La formula de la prosperidad esta en desear a los demas lo que deseamos para nosotros.
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